El 1 de enero, amanezco al pié de un monte cantábrico. Los humanos han estado toda la noche demasiado ocupados en su fiesta, y andar hoy por el monte, será algo placentero. La semana pasada nevó. Esta, han subido las temperaturas. La nieve en unos rincones, el barro en otras, y la arena mojada a orillas de aquella riguera, son el papel sobre el que los reyes del rock firmaron en la noche de los 2 años.

Ladera arriba, la nieve aún cubre la mayor parte del terreno. Un grupo de 5 Lobos Ibéricos han campeado pasadas las 10 de la noche. La nieve está blanda, y es fácil hundirse. Si hubieran pasado por la tarde o a primera hora de la noche, cuando la nieve aún no está congelada, las huellas serían muy profundas. En esta ocasión apenas marcan la nieve, y sólo el barro de sus dedos manchados en la senda que precede a la nieve, hacen saltar a la vista por donde pasaron las fieras. Avanzando, en un claro de la nieve, veo unas huellas en empapado barro. El agua que ocupa la huella no está turbia. Las partículas de barro están sedimentadas en el fondo de la misma. Eso me indica que no nos separan minutos, sino horas. Cerca del mediodía, seguramente estén dormitando en algún escobal.

Muy buena la mini clase de rastreo, seguro que la gozaste en nochevieja
ResponderEliminarEsa noche hicimos lo mismo a la lumbre de la chimenea de la cabaña hasta antes de dar las campanadas, esas ya los oímos en manos de Morfeo. Al día siguiente, desde el amanecer, los pequeños paseriformes que nos vienen a deleitar con su presencia nos colmaron un día inolvidable; sin gente, sin humo, sin ruidos...
ResponderEliminarPor eso entendemos muy bien lo que habrás disfrutado.
Saludos.
maximo¡¡¡¡ soy ismael jajja que tal todo por ahi ya veo que bien no jaja aber si nos vemos pronto y por cierto es tarde pero que tengas un buen año 2011, un abrazo
ResponderEliminarEy Ismael! Ahora mismo malo en cama, pero supongo que será sólo temporalmente. A ver si me acerco un día por Santoña y coincimos. Un abrazo,
ResponderEliminarMáximo