Los amigos del blog son:

miércoles, 1 de octubre de 2014

Los últimos linces ibéricos

El otro día en un paseo matutino por los montes cordobeses junto a dos amigos, pude observar el ténue rastro de lo que me parece un lince ibérico. Se veían dos pisadas muy poco marcadas que afinando el ojo, podían perfilarse. Os dejo una foto de la misma:
Modificando un poco los colores y luces de la misma con ayuda de internet, se pueden adivinar mejor los bordes, aunque no todos. No acabo por ejemplo de ver el dedo izquierdo, pero no es importante para medir la longitud de la huella. Con una regla de tres la mido, para lo cual coloqué al lado una moneda. Milagros informáticos:
Pinchar sobre la foto para ver con más detalle.

Aprovecho la ocasión para informar a quien no esté al tanto de que la población de lince ibérico Linx pardinus está en peligro de extinción. No se le está dando mucho bombo porque no te interesa, pero se supone que tras la reciente y leve recuperación de la población (sobre todo de la de Sierra Morena), esta no ha hecho más que caer desde el año 2011. Así nos lo cuenta uno de los expertos en esta especie:
http://www.revistaquercus.es/noticia/6024/Opinion/La-nueva-crisis-del-lince:-pudo-haberse-evitado?.html
José María Gil Sánchez, fue despedido recientemente. Como dice un amigo mío en relación al tema, y con quien comparto el pensamiento:
Para ciertas personas con mucha responsabilidad en estas cosas, la profesionalidad es una amenaza constante y la calidad del trabajo un capricho innecesario. Sólo buscan del equipo sumisión y fidelidad, aunque esto vaya contra la propia especie. Valiente José Jose María Gil Sánchez por enfrentarte al cortijo. Tienes nuestro apoyo y reconocimiento.
Los conservacionistas que conocemos la verdad, siempre te reconoceremos el trabajo que has hecho en pro de esta especie.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Gibraltar buzzard

Estos días he coincidido en el campo con los tres autores de un reciente artículo que describe esta raza de ratoneros. Aquí, en el norte de la península Ibérica, tenemos ratoneros comunes Buteo buteo. En el norte de África hay ratoneros moros Buteo rufinus. En la zona de solapamiento entre ambas especies, en torno al estrecho de Gibraltar, aparece un ave de aspecto intermedio. Son estas rapaces las que pretenden describir estos 3 amigos en su artículo. Es un documento científico de más de 40 páginas. Yo contribuí a este estudio mínimamente aportando las pocas fotos que tenía del norte de Marruecos. Una es la que salía en esta entrada de este mismo blog. Por suerte, dicho artículo lo tenemos resumido en español aquí:

El otro día pude fotografiar en Tarifa a uno de estos ejemplares. Mirándola con Guillermo, me anotó una seria de detalles que le caracterizaba. Si no me falla la memoria, estos eran:
1.- La banda terminal formada por la punta de las rémiges es muy estrecha para ser un ratonero moro puro.
2.- Las carpales deberían de ser más oscuras.
3.- Las cobertoras medias deberían ser más claritas.
Se agradece a cualquiera de los autores cualquier corrección o nueva observación.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Colofón

Desde los montes aledaños al Estrecho de Gibraltar, sigo disfrutando a cada día que pasa. Aquí, por muy flojo que esté el día, siempre se ve algo interesante.
Hoy, comenzando la tarde, he tenido una observación que pase lo que pase en lo que me queda aquí, seguramente lo podré considerar tanto colocón como colofón.
Transcurría un día no demasiado entretenido, con un paso más flojo de lo normal, y aves que volaban muy altas. Viento flojo de poniente, y cielo semidespejado. La monotonía la rompe un bando de 10 cigüeñas negras Ciconia nigra que raudo localiza e identifica Carlos Torralvo. Sobre ellas, 2 culebreras europeas (muy comunes estos días). Pasa en formación hacia el SE, y la mayoría ya lo dejamos de mirar. Guillermo Rodríguez Lázaro lo sigue y pasado un minuto nos dice que encima hay un águila que podría ser perdicera. Yo le comento que antes había visto 2 culebreras, por si pudiera ser uno de esos dos ejemplares. Guillermo, como casi siempre, no se equivocó.
De repente, el bando cambia su rumbo bruscamente y alguien comenta en voz alta: "¡Se vuelven se vuelven!".
Automáticamente escucho a Carlos gritar a volumen 124%: ¡UNA PERDICERA HA COGIDO UNA CIGÜEÑA! ¡UNA PERDICERA HA COGIDO UNA CIGÜEÑA! ¡UNA PERDICERA HA COGIDO UNA CIGÜEÑA! Por si alguno nos quedaba duda alguna sobre la suerte que acabábamos de tener, gritaba también, visiblemente emocionado: "¡ESTO PASA UNA VEZ CADA 20 AÑOS!".
La emoción le embargaba, y no era para menos. En ese momento, sólo Guillermo y él estaban mirando el bando y pudieron ver el lance. El resto de presentes: Julio Roldán, Alex Colorado, Emmy Tyrrel y dos londinenses cuyo nombre no recuerdo, tuvimos que conformarnos con ver como la perdicera Aquila fasciata portaba la presa, que no era poco. Llevaba a la cigüeña agarrada con una garra por la cabeza. La víctima, se debatió unos pocos segundos, pero luego el cuerpo arrastrado por los cielos, suspendía ya inerte de las garras de la todopoderosa. La cazadora parecía inmadura, y a posteriori otro ejemplar de la misma especie se puso sobre ella a tan sólo 10 metros. Vimos como el águila voló recta unos 2 kilómetros perdiendo altura hasta perderla tras una loma con su compañera.
Tras la observación, de un minuto aproximado de duración, todos nos pusimos en pie, nos empezamos a felicitar, a abrazar, y demás parafernalias propias de un momento de gran emoción para todos.
Para los que pasamos cientos de horas al año en el campo, esto tiene un valor incalculable.
Os dejo la foto, muy lejana y por tanto con poca definición, que documenta el momento.
Aprovecho para agradecer no sólo a la gente que ha compartido conmigo esta observación, si no a las decenas de personas que he reencontrado o conocido estos magníficos días.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Encorpiando

Sigo por tierras de migración, y sigo entusiasmado con la misma. Siguen apareciendo buitres de Rupell Gyps ruepelli un día tras otro, perdiceras Aquila fasciata, pescadoras Pandion haliaetus, y especies más comunes como los impresionantes, aún, bandos de milano negro Milvus migrans, de abejero Pernis apivorus también, ratoneros moros Buteo rufinus, o gibraltareños, o como se quieran llamar ahora (de esto os hablaré en otra entrada), etc. También me emociono a cada bando de abejarucos Merops apiaster que pasa a pocos metros de nuestros puestos, o cada vez que los vencejos reales Apus melba nos hacen pasadas. Esta especie especialmente, es la que más me sorprende este año con respecto a otros que he estado por aquí. Nos dan grandes y numerosos espectáculos.
Hoy amanecí con un amigo de la tierruca por una sierra. Esperamos infructuosamente que algún bando de abejeros europeos nos pasase cerquita, pero no hubo suerte en ese aspecto. Sin embargo, hoy no todo fue pluma. Estamos cerca del borde de un carril, y por el rabillo del ojo podemos ver como una pelota de polvo avanza a toda velocidad por la pista. Dos animales pelean a la par que corren. Resultaron ser dos zorros Vulpes vulpes. Eran dos jóvenes cánidos, que al amanecer, venían midiendo sus fuerzas y habilidades. Al llegar a unos 15 metros nuestros, algo les mosqueó y pararon la carrera en seco en mitad de aquella polvorienta pista. Uno de ellos marchó antes, pero el otro estuvo intentando averiguar que es lo que había de raro en esa estampa para saber hacia dónde debía de huir. Quietos nosotros, y tan sólo el clac-clac de la cámara como fondo. Fueron pocos segundos, pero en el momento del día que mejor luz podía haber. Una estampa de gran belleza, que intenté retratar de la mejor manera que pude. Os dejo una de las fotos que pude sacar. Fijaros en los grandes pabellones auditivos. Son orejones, porque estas ya no van a crecerles más, pero ellos aún han de encorpiar.