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sábado, 4 de abril de 2015

Era de cambio

Situándome ya, he pasado de los bosques cantábricos a los carrizales de humedal de interior. De los quesucos de Liébana al queso manchego. Y del pico mediano al bigotudo. He llegado a una tierra de leyenda. Allá por donde Don Quijote campara a sus anchas "viendo" gitantes, yo "veré" la Peña Giniestra en golpes de imaginación que vendrán a mi memoria.
Ha sido un cambio muy radical, y me estoy adaptando aún para saber leer cada mañana este paisaje, como hacía ya con comodidad en Liébana, una tierra que he llegado a sentir mía, en parte gracias a todos los vecinos de la comarca. Afortunadamente hay una cosa que no cambiará, y es que seguiré disfrutando de nuestra fauna. Os dejo unas evocadores imágenes de lo que ahora perfora retina y tímpanos. Como podéis ver, también tiene mucho encanto.
Un abrazo a todos los lectores, disculpas por abandonaros todo un mes, y bienvenidos a esta nueva era.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Fue un inviernu duru...

Aún en marzo, y a falta de que llegue algún temporal...en la Montaña Cantábrica podemos decir con alivio que lo peor lo hemos pasado. Pese a ello, mientras os escribo, nieva aún no lejos del pueblo. Un temporal en mitad del invierno azotó nuestra cornisa y las montañas castellanas que lindan con la Iberia eurosiberiana. Os relataré pronto una crónica sobre esta nevada histórica, para que quede constancia de lo que vivimos desde dentro.
Os pongo una foto que hice el domingo desde el coche (como la anterior). Es también un cárabo Strix aluco, pero en otro territorio cercano. El otro estaba más en el fondo del valle, y este otro, a unos 2 km, está a media ladera en una zona de prados con robledal. El ave no dudó en quedarse a escasos metros cuando paré el coche y di marcha atrás, e incluso se atrevió a marcar territorio ante mí.

Lo dicho, tenemos el invierno avanzado, pero como me dijo ahora un vecino...
-Yaaaaaaaaaaaggggggggggg, ¡aún nos queda marzón!

sábado, 21 de febrero de 2015

Radar rural

Porque dicen que en la ciudad estás más controlado que en ningún sitio, porque dicen que los sábados noche en la ciudad es donde más movimiento hay, y porque dicen que las carreteras locales no tienen ninún tipo de vigilancia ni control...se me ocurre colgaros esta foto que saqué ayer a altas horas. Volvía a la montaña, entiéndase a casa, y algo distinto a las cortezas o las ramas parecía reflejar desde un árbol. Paré. Bajé la música y la ventanilla, pero no desactivé el motor. Digamos que el radar me pilló a mí, y yo pillé al radar...Un cárabu me fisgaba desdi un fresnu esmozau.

La alta densidad de cárabo común Strix aluco en la cornisa cantábrica, sobre manera en zonas forestales, hace que no sea difícil ver a esta especie de rapaz nocturna apostada en árboles, ramas, rocas e incluso señales de tráfico a orillas de la carretera. Creo que la gran superficie sin obstáculos a la vista que le proporciona la carretera, es una inestimable ayuda para la búsqueda rutinaria de sus "sabrosas" presas. Por contra, en primavera/verano, los pollos, aprendices del arte de la caza, encontrarán estas facilidades con su consecuente peligro. Deduzco esto porque en esta época es raro que te encuentres un cárabo atontado en el asfalto con probabilidades de ser atropellado, pero no es tan raro en otras épocas (mayo/agosto).

miércoles, 4 de febrero de 2015

Igual que en Toronto...

Cuándo te levantas, te asomas a la ventana, y te encuentras con esto...

Te acuerdas de este mítico audio: