Ayer fui a dar un paseo por el monte. Fui por una zona tan bonita, tan salvaje, y estaba tan agusto, que el paseo empezó a retrasarse mucho, y llegué a casa a comer ¡a las 7 de la tarde! El último tramo se me hizo largo en ese aspecto.
Llegué a estar tan agusto, que saqué una foto para compartir con los amigos de la red social y en ella puse algo así como: "Que se pare el mundo así para siempre, y que a mí me pille aquí arriba." Sol, ausencia de viento, los Picos nevados, las montañas silenciosas, el río con su sonata...Se estaba en la gloria.
Pude ver un zorro, un corzo, y dos rebecos en la zona más alta. Además, rastros de oso pardo. Los rebecos estaban aún dentro del bosque, lo que reducía la visibilidad tanto a mí, como a ellos. Esto sirvió para que cuando me di cuenta de que estaban ahí por su movimiento, ya estuviera relativamente cerca. Entre rama y rama, como pude, disparé alguna foto. Para el blog, algo decentillo quedó. Os plasmo aquí la más espectacular de la serie.
Conozco un chaval enamorado de los rebecos que le conocía así de hecho, como "El Rebeco". Como también conozco una moza a la que sus amigas la llaman "Rebecu", aprovecho para dedicarle esta foto a ambos.
Los amigos del blog son:
viernes, 28 de febrero de 2014
martes, 25 de febrero de 2014
Y11647
Y11647 es un código, que poco aportaría al lector si no se explica más. Sin embargo, detrás del mismo hay una historia. Y11647 es un arao común Uria aalge. Para el que no sepa lo que es un arao, en resumidas cuentas, es un ave marina que cría en colonias asentadas en acantilados costeros del norte Atlántico, aunque también del Pacífico. Lo normal, es que llegue a nuestras costas en derredor del invierno. Cuátos depende de la dureza del invierno en sus zonas de cría, pero en general en bajo número por nuestra latitud, para ellos bastante meridional. Hace ya más de 10 años, la marea negra del Prestige se llevó por delante la vida de unos 10.000 araos en el océano Atlántico este. Entonces fue una castástrofe artificial, aunque se la denominaba catástrofe natural. A mi modo de entender está mal dicho, en todo caso sería una catástrofe para la naturaleza, pero artificial. Hoy, si es una catástrofe natural.
Son aves recias que son capaces de vivir en altamar aguantando grandes mares, fuertes oleajes, aún así les impidan comer durante días. Sin embargo, cómo todo ser vivo, tienen un límite. Sin duda este año está claro que sólo va a dejar procrear los más fuertes. Nos guste o no, esto es un proceso natural que la especie debe soportar. El problema no es la mortandad de este año, el problema es el resto de amenazas que tiene. Este año, decía, entre el 23 de enero y el 17 de febrero han tenido que soportar la consecución de 11 borrascas seguidas(*). Ha sido casi un mes de mala mar, de dificultad para comer, y de mala vida, que ha acabado con la de unos 20.000 ejemplares. Han arribado a las costas ya muertos, o en algún caso, en ello. Esto no ha acabado. Son cifras sin cerrar, pero comparándolo a las cifras del Prestige, da una idea de la importancia de la mortandad. Catástrofe.
El 21 de enero, paseaba por las playas de Liencres al amanecer cuándo encontraba lo que a priori era un arao más. Pero no, no era uno más. Era Y11647. Un ave que portaba en una pata una anilla metálica con remite del Museo de Londres. Cogí la anilla, y me puse en contacto con la institución para darles parte del hallazgo. Tras cuatro semanas de espera, recibo un correo:
"This bird was ringed by Scan R.G as age nestling, sex unknown on 06-Jul-2013 at Puffin Island, Isle of Anglesey OS Map reference SH6582, co-ordinates 53deg 19min N 4deg 2min W."
Dice que fue anillado cuando era un pollo el 6 de julio del año pasado. No se conoce su sexo. El anillamiento se hizo en la Isla de Puffin. Para el que no lo situe, esto es relativamente cerca de Liverpool, en Inglaterra. Según el informe, lo encontré 199 días después y 1097 kilómetros al sur.
Y11647 nació en verano, y murio en invierno. Una vida dura y diría que afortunadamente corta. En memoria de su historia esta entrada para vosotros, y la anilla para mí como preciado tesoro de un día de playa.
Decir que aparte de esto, ha habido otras especies afectadas como frailecillos, mérgulos, gaviotas y decenas de jóvenes focas grises.
Parte de los datos utilizados los he extraído de la entrada de mi amigo Jesús Menéndez. Está muy completa, y documenta con más acierto lo sucedido.
Son aves recias que son capaces de vivir en altamar aguantando grandes mares, fuertes oleajes, aún así les impidan comer durante días. Sin embargo, cómo todo ser vivo, tienen un límite. Sin duda este año está claro que sólo va a dejar procrear los más fuertes. Nos guste o no, esto es un proceso natural que la especie debe soportar. El problema no es la mortandad de este año, el problema es el resto de amenazas que tiene. Este año, decía, entre el 23 de enero y el 17 de febrero han tenido que soportar la consecución de 11 borrascas seguidas(*). Ha sido casi un mes de mala mar, de dificultad para comer, y de mala vida, que ha acabado con la de unos 20.000 ejemplares. Han arribado a las costas ya muertos, o en algún caso, en ello. Esto no ha acabado. Son cifras sin cerrar, pero comparándolo a las cifras del Prestige, da una idea de la importancia de la mortandad. Catástrofe.
El 21 de enero, paseaba por las playas de Liencres al amanecer cuándo encontraba lo que a priori era un arao más. Pero no, no era uno más. Era Y11647. Un ave que portaba en una pata una anilla metálica con remite del Museo de Londres. Cogí la anilla, y me puse en contacto con la institución para darles parte del hallazgo. Tras cuatro semanas de espera, recibo un correo:
"This bird was ringed by Scan R.G as age nestling, sex unknown on 06-Jul-2013 at Puffin Island, Isle of Anglesey OS Map reference SH6582, co-ordinates 53deg 19min N 4deg 2min W."
Dice que fue anillado cuando era un pollo el 6 de julio del año pasado. No se conoce su sexo. El anillamiento se hizo en la Isla de Puffin. Para el que no lo situe, esto es relativamente cerca de Liverpool, en Inglaterra. Según el informe, lo encontré 199 días después y 1097 kilómetros al sur.
Y11647 nació en verano, y murio en invierno. Una vida dura y diría que afortunadamente corta. En memoria de su historia esta entrada para vosotros, y la anilla para mí como preciado tesoro de un día de playa.
Decir que aparte de esto, ha habido otras especies afectadas como frailecillos, mérgulos, gaviotas y decenas de jóvenes focas grises.
Parte de los datos utilizados los he extraído de la entrada de mi amigo Jesús Menéndez. Está muy completa, y documenta con más acierto lo sucedido.
lunes, 24 de febrero de 2014
Rastros: el pito negro
Anteayer venía presto a casa. A 5 kilómetros de aquí, tras una curva, un sombra se me cruzó para posarse en un roble cercano a la carretera. ¡Era un pito negro! Este pájaro carpintero, el más grande de Europa, se suele encontrar en hayedos de la cordillera Cantábrica principalmente. Desde luego, no es habitual en esta zona de robles y prados en la que se me cruzó, y lo menos habitual, es tener que frenar por cruzarte con él.
Ayer desde la puerta de casa, con mis amigas Tania y Tüi, otro evento singular ocurrió. El relincho de dos ejemplares, probablemente de una pareja, despertó mi atención. No es fácil escucharlo tan cerca del pueblo. No por la cercanía, sino porque el no estar en el hayedo, hace que las pocas veces que lo oigo, sea a más de medio kilómetro. Hoy, sin embargo, se oía más cerca: dentro del robledal. Buscándoles, apareció en escena un macho de picapinos que disfrutamos con el telescopio. Escuchábamos también pico mediano y pito real. 5 minutos más tarde: "crui crui crui", el inconfundible reclamo de vuelo del pito negro, y orientados por él, una corta aparición de un ejemplar volando hacia la derecha para posarse fuera de nuestra vista. Estamos ya a finales de invierno, y cualquier día anticiclónico despierta el ávido comportamiento territorial de los carpinteros.
No obstante, depende del calendario, de la meteorología, o incluso de la hora del día, puede no ser fácil localizar directamente a estas aves. Aún así, contamos con otro recurso para localizarlos, sus rastros.
Consumidores de insectos que se ocultan en los troncos, sobre conocida su dieta en xilófagos devoradores de madera, necesitan trabajar la misma para llegar a ellos.
Pequeños agujeros hechos por los picos picapinos, pero grandes trabajos de fuerza bruta sobre vastos troncos realizados inconfundiblemente por el picamaderos negro. Son los talleres de pícidos, fáciles de encontrar en las zonas del bosque dónde estas aves pasan más tiempo. A veces, en nuestros hayedos, el Dryocopus martius deja impresionantes obras, pero sin parangón a lo que podemos encontrar en los abetos de los Pirineos. Grandes excavaciones en fustes, que inequívocamente apunta al pito negro. Es una señal digna de admirar. Os dejo con una foto sacada en un abetal pirenaico en una jornada otoñal.
Hoy, cuándo estéis leyendo esto, probablemente esté en un territorio de pito negro. Con suerte, volveré a verle por tercer día consecutivo. ¡Qué placer!
Ayer desde la puerta de casa, con mis amigas Tania y Tüi, otro evento singular ocurrió. El relincho de dos ejemplares, probablemente de una pareja, despertó mi atención. No es fácil escucharlo tan cerca del pueblo. No por la cercanía, sino porque el no estar en el hayedo, hace que las pocas veces que lo oigo, sea a más de medio kilómetro. Hoy, sin embargo, se oía más cerca: dentro del robledal. Buscándoles, apareció en escena un macho de picapinos que disfrutamos con el telescopio. Escuchábamos también pico mediano y pito real. 5 minutos más tarde: "crui crui crui", el inconfundible reclamo de vuelo del pito negro, y orientados por él, una corta aparición de un ejemplar volando hacia la derecha para posarse fuera de nuestra vista. Estamos ya a finales de invierno, y cualquier día anticiclónico despierta el ávido comportamiento territorial de los carpinteros.
No obstante, depende del calendario, de la meteorología, o incluso de la hora del día, puede no ser fácil localizar directamente a estas aves. Aún así, contamos con otro recurso para localizarlos, sus rastros.
Consumidores de insectos que se ocultan en los troncos, sobre conocida su dieta en xilófagos devoradores de madera, necesitan trabajar la misma para llegar a ellos.
Pequeños agujeros hechos por los picos picapinos, pero grandes trabajos de fuerza bruta sobre vastos troncos realizados inconfundiblemente por el picamaderos negro. Son los talleres de pícidos, fáciles de encontrar en las zonas del bosque dónde estas aves pasan más tiempo. A veces, en nuestros hayedos, el Dryocopus martius deja impresionantes obras, pero sin parangón a lo que podemos encontrar en los abetos de los Pirineos. Grandes excavaciones en fustes, que inequívocamente apunta al pito negro. Es una señal digna de admirar. Os dejo con una foto sacada en un abetal pirenaico en una jornada otoñal.
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| Fotografía cortesía de Palmira Incera. |
Hoy, cuándo estéis leyendo esto, probablemente esté en un territorio de pito negro. Con suerte, volveré a verle por tercer día consecutivo. ¡Qué placer!
miércoles, 19 de febrero de 2014
Life AntiUrogallo Cantábrico
Si, así es. Un dinero público destinado a salvar al urogallo cantábrico. Todo está muy bien organizado a la vista de la prensa, de la sociedad en general. Todo sigue unos protocolos de organización, ¿pero se está salvando al urogallo?
Desde mi humilde posición, veo que hay una comunidad científica que lleva estudiando muchos años al urogallo, y a la que se está haciendo muy poco caso. Como todo proyecto life, existe un comité científico. En dicho comité científico echo en falta mucha gente que SI sabe del urogallo. Gente que todo el mundo sabe que son grandes conocedores del animal en particular, y muy importante, del funcionamiento de un ecosistema en su conjunto. No sería esto grave si estuviesen ocupando ese lugar gente más adecuada, pero veo sin embargo gente en la lista, que poco pintan en el grupo de apoyo científico de un life de este calibre. En defensa de la mayoría del grupo, he de decir que conozco a pocos, pero entre ellos los hay que seguro que no han pillao una garrapata en su vida.
Un urogallo no se puede proteger sin conocer donde vive. Estoy seguro que muchos vecinos míos, de 40, de 70, o de más de 80 años, podrían enseñarle muchas cosas de cómo funciona la casa del urogallo, de como se regeneran los montes, como cambia el paisaje, como han evolucionado o no las distintas especies. No veo gente del life recogiendo ese saber. Todos los años que estos paisanos no han estado delante de los libros, han estado delante del bicho. No son científicos y no tienen tablas de datos para demostrar estadísticamente, pero conocen lo que ha pasado en las últimas décadas en el monte. No por no haber ido a universidades son más tontos, tampoco más listos, de todo hay. Simplemente unos han aprendido en el monte, y otros en los libros. Quizás la complementación de ambas enseñanzas sea la ideal...es una idea. No es esto un ataque al comité, que estoy seguro que ponen la mejor voluntad en la conservación, es un ataque a los maneja marionetas del life. En esa lista podría haber gente que con la mitad de voluntad rendirían el doble. Recalco no obstante, que no conozco a varias personas del comité, y es posible que justo los que no conozco me sorprendieran (como espero que sea).
He llamado a la entrada Life AntiUrogallo por la gran incongruencia que he encontrado en las directrices del mismo. En una presentación digital que nos hicieron ayer en un seminario desarrollado en Potes sobre el Life y la custodia del territorio, veo con asombro que entre la claves para la conservación del urogallo cantábrico destacan "Favorecer la población de superpredadores". Ese es el momento en el que lo vi claro. Una clave se supone que es algo necesario. Que alguien me diga que medidas está tomando el life para favorecer la población de superpredadores, y no me rendiré a sus pies, por la sencilla razón de que estará mintiendo.
Al urogallo no se le conserva haciendo 50 desbroces que dentro de 4 años va a haber que repasar y ya no va a haber dinero porque la prioridad será otra, estando el dinero, muy probablemente en otro life. O quizás si, pero no dentro de 8, o dentro de 12 años. Esto será así con total seguridad. Aunque esta medida actual funcione, la sociedad no la va a hacer crónica.
Al urogallo no se le conserva cogiendo unas pocas martas al año en las zonas urogalleras, porque eso no se va a mantener tampoco en el tiempo, y en todo caso, aún se mantuviera, si se hace como se está haciendo hasta ahora, poco resultado va a tener. 6 martas en un año han cogido en Cantabria en todo el año 2013 (datos de SEO/BirdLife), ¿qué cambio supone esto en la comunidad de depredadores?
Al urogallo no se le conserva poniendo señalizaciones en cercados que están en mitad de sus zonas de campeo, sino en todo caso quitando esos cercados.
Al urogallo no se le conserva soltando urogallos criados en cautividad mientras las causas que lo han hecho extinguir sigan estando ahí. ¿Qué pasa? ¿Qué los que van a soltar tienen superpoderes y van a vivir donde sus ancestros no pudieron? No se, no lo veo.
Yo no tengo ni los conocimientos del monte de muchos vecinos míos, ni los de los universitarios que tanta conferencia internacional han mamao, aunque quizás si que sepa una minúscula parte de ambas fuentes. No obstante, con lo poco que vi en Ciencias Naturales del instituto, al urogallo se le salva recuperando el hábitat del urogallo. Y esos desbroces puntuales, ese control de depredadores, son medidas que desde luego favorecerán, pero en una medida tan pequeña, que sólo servirá para justificar el programa, nada más. Hay que buscar una fórmula en la que la propia naturaleza, la mejor medicina para ella misma, sea la que actúe. Si amigos, la naturaleza es la medicina de la naturaleza.
Ayer en el seminario lo dijeron, aunque con la boca pequeña: FAVORECER LA POBLACIÓN DE SUPERPREDADORES. La comunidad vegetal se ha visto alterada en las últimas décadas por la presencia excesiva de ciervos, la presencia excesiva de jabalís. La presencia excesiva de estos animales son una fuente contínua de carroñas que mantiene a poblaciones de zorros, martas, etc. en zonas por encima de los 1500 metros, dónde no podrían sobrevivir en el letal invierno de no ser por ellas.
Todo esto lo arreglaría la presencia del lobo. Si, con otra palabras lo admitieron ayer en la charla. Pero ojo...¡enfrentamiento de intereses! Que nos den dinero para un life del urogallo nos interesa. Salvar al urogallo pagando el precio que hay que pagar, no. Si suena la flauta, si da la casualidad que con las medidas puntuales, repito, tanto espacial como temporalmente, funcionan, estupendo. Sino, no estamos dispuestos a hacerlo como hay que hacerlo, desde arriba. Señores, a los políticos, NO LES INTERESA SALVAR AL UROGALLO CANTÁBRICO, y por supuesto que así, sin cambios en este plan de recuperación, no se va a salvar. Es una pena que esta NO VOLUNTAD esté apoyada por el sector conservacionista. Espero escribiros dentro de 10/20 ó 30 años y poder decir: "Estaba equivocado. Fui gratamente sorprendido por el resultado de la actuación de aquel Life, y hay urogallos donde yo a comienzos de siglo no los veía."
Alguno se habrá quedado alucinado con mi defensa de que el lobo puede salvar al urogallo. ¿Cómo puede influir el uno en el otro? Quizás viendo este corto documental, a alguno se le abra la mente.
Desde mi humilde posición, veo que hay una comunidad científica que lleva estudiando muchos años al urogallo, y a la que se está haciendo muy poco caso. Como todo proyecto life, existe un comité científico. En dicho comité científico echo en falta mucha gente que SI sabe del urogallo. Gente que todo el mundo sabe que son grandes conocedores del animal en particular, y muy importante, del funcionamiento de un ecosistema en su conjunto. No sería esto grave si estuviesen ocupando ese lugar gente más adecuada, pero veo sin embargo gente en la lista, que poco pintan en el grupo de apoyo científico de un life de este calibre. En defensa de la mayoría del grupo, he de decir que conozco a pocos, pero entre ellos los hay que seguro que no han pillao una garrapata en su vida.
Un urogallo no se puede proteger sin conocer donde vive. Estoy seguro que muchos vecinos míos, de 40, de 70, o de más de 80 años, podrían enseñarle muchas cosas de cómo funciona la casa del urogallo, de como se regeneran los montes, como cambia el paisaje, como han evolucionado o no las distintas especies. No veo gente del life recogiendo ese saber. Todos los años que estos paisanos no han estado delante de los libros, han estado delante del bicho. No son científicos y no tienen tablas de datos para demostrar estadísticamente, pero conocen lo que ha pasado en las últimas décadas en el monte. No por no haber ido a universidades son más tontos, tampoco más listos, de todo hay. Simplemente unos han aprendido en el monte, y otros en los libros. Quizás la complementación de ambas enseñanzas sea la ideal...es una idea. No es esto un ataque al comité, que estoy seguro que ponen la mejor voluntad en la conservación, es un ataque a los maneja marionetas del life. En esa lista podría haber gente que con la mitad de voluntad rendirían el doble. Recalco no obstante, que no conozco a varias personas del comité, y es posible que justo los que no conozco me sorprendieran (como espero que sea).
![]() |
| Dos excursionistas posando en lo que en tiempos, fue casa del urogallo. |
He llamado a la entrada Life AntiUrogallo por la gran incongruencia que he encontrado en las directrices del mismo. En una presentación digital que nos hicieron ayer en un seminario desarrollado en Potes sobre el Life y la custodia del territorio, veo con asombro que entre la claves para la conservación del urogallo cantábrico destacan "Favorecer la población de superpredadores". Ese es el momento en el que lo vi claro. Una clave se supone que es algo necesario. Que alguien me diga que medidas está tomando el life para favorecer la población de superpredadores, y no me rendiré a sus pies, por la sencilla razón de que estará mintiendo.
Al urogallo no se le conserva haciendo 50 desbroces que dentro de 4 años va a haber que repasar y ya no va a haber dinero porque la prioridad será otra, estando el dinero, muy probablemente en otro life. O quizás si, pero no dentro de 8, o dentro de 12 años. Esto será así con total seguridad. Aunque esta medida actual funcione, la sociedad no la va a hacer crónica.
Al urogallo no se le conserva cogiendo unas pocas martas al año en las zonas urogalleras, porque eso no se va a mantener tampoco en el tiempo, y en todo caso, aún se mantuviera, si se hace como se está haciendo hasta ahora, poco resultado va a tener. 6 martas en un año han cogido en Cantabria en todo el año 2013 (datos de SEO/BirdLife), ¿qué cambio supone esto en la comunidad de depredadores?
Al urogallo no se le conserva poniendo señalizaciones en cercados que están en mitad de sus zonas de campeo, sino en todo caso quitando esos cercados.
Al urogallo no se le conserva soltando urogallos criados en cautividad mientras las causas que lo han hecho extinguir sigan estando ahí. ¿Qué pasa? ¿Qué los que van a soltar tienen superpoderes y van a vivir donde sus ancestros no pudieron? No se, no lo veo.
Yo no tengo ni los conocimientos del monte de muchos vecinos míos, ni los de los universitarios que tanta conferencia internacional han mamao, aunque quizás si que sepa una minúscula parte de ambas fuentes. No obstante, con lo poco que vi en Ciencias Naturales del instituto, al urogallo se le salva recuperando el hábitat del urogallo. Y esos desbroces puntuales, ese control de depredadores, son medidas que desde luego favorecerán, pero en una medida tan pequeña, que sólo servirá para justificar el programa, nada más. Hay que buscar una fórmula en la que la propia naturaleza, la mejor medicina para ella misma, sea la que actúe. Si amigos, la naturaleza es la medicina de la naturaleza.
Ayer en el seminario lo dijeron, aunque con la boca pequeña: FAVORECER LA POBLACIÓN DE SUPERPREDADORES. La comunidad vegetal se ha visto alterada en las últimas décadas por la presencia excesiva de ciervos, la presencia excesiva de jabalís. La presencia excesiva de estos animales son una fuente contínua de carroñas que mantiene a poblaciones de zorros, martas, etc. en zonas por encima de los 1500 metros, dónde no podrían sobrevivir en el letal invierno de no ser por ellas.
Todo esto lo arreglaría la presencia del lobo. Si, con otra palabras lo admitieron ayer en la charla. Pero ojo...¡enfrentamiento de intereses! Que nos den dinero para un life del urogallo nos interesa. Salvar al urogallo pagando el precio que hay que pagar, no. Si suena la flauta, si da la casualidad que con las medidas puntuales, repito, tanto espacial como temporalmente, funcionan, estupendo. Sino, no estamos dispuestos a hacerlo como hay que hacerlo, desde arriba. Señores, a los políticos, NO LES INTERESA SALVAR AL UROGALLO CANTÁBRICO, y por supuesto que así, sin cambios en este plan de recuperación, no se va a salvar. Es una pena que esta NO VOLUNTAD esté apoyada por el sector conservacionista. Espero escribiros dentro de 10/20 ó 30 años y poder decir: "Estaba equivocado. Fui gratamente sorprendido por el resultado de la actuación de aquel Life, y hay urogallos donde yo a comienzos de siglo no los veía."
Alguno se habrá quedado alucinado con mi defensa de que el lobo puede salvar al urogallo. ¿Cómo puede influir el uno en el otro? Quizás viendo este corto documental, a alguno se le abra la mente.
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