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lunes, 24 de marzo de 2014

PrimaVida

La primavera, como siempre, trae la vida que compensa a las muertes del invierno. El año pasado, justo el día que entraba la primavera, presencié como nacía una jatuca hija de Leticia. Este año el cambio de estación me cogió en el monte, pero días antes, había grabado el parto de Luchi, compañera de Leticia. Así, es como nació Tula, una jatuca de raza pardo alpina.
Mis amigos de La Posada de Cucayo, una posada de ensueño donde alojarse en el entorno que me hace vibrar, me permitieron grabar este documento que ahora comparto con vosotros. Os dejo, para que veáis después del vídeo, el enlace de su página web,amiga del blog:
http://www.laposadadecucayo.com/

lunes, 17 de marzo de 2014

CURSO DE RASTROS

El último fin de semana se vuelve a impartir en Argüeso/Soto (Cantabria) el curso "Huellas, rastros y señales de la fauna cantábrica". A los asistentes al mismo, tendré el gusto de impartirles mis conocimientos sobre análisis de egagrópilas de lechuza común como medio más efectivo para conocer las poblaciones de micromamíferos presentes en una zona de estudio. Algo que a mi modo de ver, debería de controlar todo naturalista de perfil completo, pues es muchas veces, la única herramienta a nuestro alcance para llegar a conocer este grupo de animales.
Además, Benjamín Sanz Navarro, de Muskari rastros nos contaminará con su saber y experiencia en el campo de los rastros. También, dos de los mejores naturalistas de la región, Alejandro García (blog amigo Fauna Cantábrica) e Isidoro Fombellida (con muchos años de experiencia en campo e ilustrador del libro Aves de Cantabria), acompañarán con magistrales exposiciones que ya han triunfado en cursos anteriores.
Aunque me hayan relegado a impartir la parte de egagrópilas, sabéis que los rastros son para mí una pasión, e intentaré, pese al gran nivel de instructores que me acompañan, aportar mis conocimientos en las salidas que hagamos al campo.
Un entorno especial y salvaje. Las montañas de Campoo. Una situación estratégica, pues al estar al sur de la región, es muy accesible desde otras regiones. Un alojamiento con unos menús extraordinarios, y un precio inmejorable para las características del curso. El que esté interesado que se apunte ya (el viernes se cierra el plazo) escribiendo a avescantabricas@gmail.com.
Os adjunto el cartel:

domingo, 9 de marzo de 2014

Pito negro: una pasión

Tenía unos 19 años cuando llegaba la primera conexión a internet a casa. Había algo que llamaban correo electrónico, y que por lo visto había que tener. No sé en que revista, venía un disco que anunciaba que te daban una dirección de correo electrónico gratis. Qué curioso, ahora nadie se plantearía comprar una dirección de correo electrónico, pero basta con que te pongan "ahora gratis" para que creas que lo normal es que cueste dinero.
El caso es que como tenía una mente demasiado centrada en pájaros por aquel entonces, y uno de mis preferidos era el pito negro, el pájaro carpintero más grande de Europa, no me lo pensé mucho:
elpitonegro@loquefuera.com
No llegué a darle esa dirección a nadie (probablemente en aquellos años tampoco tendría muchos contactos con internet), y a los pocos días recapacité. Eso no era un nombre para un correo electrónico. Automáticamente pasé a ser elurogallo@loquefuera.es. Parecía más apropiada esta especie, y tampoco me disgustaba nada. Un bicho de monte, eso es lo que tenía que identificar mi correo.
Y es que el pito negro Dryocopus martius me fascinaba. Con 20 años localicé el núcleo de un territorio, y pasaba por aquel entonces muchas horas observándolos. Marchaba de casa en vacaciones diciendo que iba con un amigo para no preocupar, y lo que hacía en realidad era irme a un abrigo en una roca en mitad del hayedo. Allí ponía para dormir mi esterilla con mi saco. Pasé muchas noches de invierno en aquel abrigo natural. En una grieta de la roca, tenía envuelta una vela en plástico, que utilizaba para lucir. A pocos metros, tenía el centro de actividad de los pitos negros. Podía pasarme infinitas horas de observación, que no me cansaba de verlos.
Macho sobre nuestra posición. Observese la flexibilidad de las plumas de la cola, utilizada como tercer pie.

He llevado a muchas decenas de amigos o conocidos. Siempre en grupos pequeños. Siguiendo una metodología no invasiva en su actividad, ha permitido a muchos ornitólogos ver a este magnífico ave por primera vez, o si no, a muchas otras personas, tener unas observaciones de mucha calidad. Gente de muchas partes de España tendrá siempre en la memoria de su retina este territorio gracias a lo agradecidos que han sido los picones, como les llama mi tío. Debido seguramente, a un comportamiento siempre muy cauto. Ahora ya no voy tanto como antes, pero justo este fin de semana compartí allí una tarde con unos amigos. He de admitir que egoístamente los siento míos (afán protector). Cada vez que aparezco por allí y ellos aparecen, me emociono fuera de lo normal en mí. Ayer mis amigos no se dieron cuenta (creo), pero ocurrió. Supongo que todos tenemos varios rincones mágicos. Las experiencias, los recuerdos, las gentes que han pasado grandes momentos allí junto a mí...Si amigos, ayer por dentro, lloré.

lunes, 3 de marzo de 2014

Azor

El último viernes, salí de casa a ver como estaba el día y para ver si oía a los picos medianos. Vi un ave de tamaño medio. Pensé en un córvido, pero pronto, por la combinación de rápidos aleteos y fugaces planeos me percaté de que era un accipiter. Pensé en el gavilán inmediatamente, que es lo más habitual. Sin embargo, al echarme los prismáticos a la cara, vi claramente un azor accipiter gentilis.
Una especie de pomposo algodón entorno a la base de la cola, como envolviendo a las patas, le daba ese aspecto, como bien define en la guía, de caderas anchas. Para mí, viendo al ave de lejos, es la señal más vistosa e inequívoca de que se trata de un azor y no de un gavilán. No obstante, muchas veces, si no lo veo claro, lo dejo como dudoso. No así en esta ocasión.
Presto, entré a por la cámara. Pese a hacer rápido la maniobra, en pocos segundos, la rapaz había cogido "un ascensor" que le elevó mucho a gran velocidad. Le tiré una ráfaga, y al girar, porque hacía círculos de espiral, le capté en la postura exacta para que se viera bien el detalle al que me refiero.

Ave de presa forestal donde las haya, nuestra pequeña harpía, muestra la morfología de este tipo de aves. Alas cortas, anchas y de aspecto redondeado. Cola muy larga. Todas esas características, con el fin de permitir una gran maniobrabilidad entre el follaje. Perseguir a un mirlo o a un petirrojo dentro de un bosque lleno de ramaje, cuando éste pesa mucho menos y tiene, por lo tanto, menos inercia, es sólo posible con esta configuración alas/cola.
En Cantabria, es un ave que pasa muy desapercibida pese a estar ampliamente distribuida. Finales de invierno, comienzos de primavera, es la época ideal para verla, pues es cuándo más sobrevuela su territorio por encima del dosel forestal.
Hace tiempo, descubrí por internet unos maravillosos fragmentos de la BBC dónde se puede apreciar estos movimientos. Primero a velocidad normal (la del rayo), luego reproducido a lenta velocidad (1/40 X). Aquí os va el enlace.